martes, 18 de mayo de 2021

Australia XII - Emús en Tower Hill

Australia es un país continente muy singular, con una flora y una fauna endémicas que sorprenden al visitante europeo por muchos documentales que éste haya visto. Nos acercábamos al final de las vacaciones y todavía nos quedaban muchas cosas por ver en nuestro recorrido por la costa sur de la isla.



Nos habían dicho que Tower Hill era un buen lugar para avistar animales, pero estos, con el calor que hacía estaban descansando a buen recaudo y no se dignaban a aparecer. Buscábamos marsupiales, pero también un ave que nunca habíamos visto en estado salvaje, el emú (Dromaiusnovaehollandiae).



Tower Hill es una reserva natural sita en un antiguo volcán hoy extinto que se formó hace unos treinta mil años. Declarado como primer parque nacional de Victoria en 1892, ofrece a los visitantes la oportunidad de conocer de cerca una parte del ecosistema australiano.



Nos rodean unos trescientos mil árboles, hogar de multitud de animales, aunque nos dio la impresión de que bien por el calor, bien por la presencia humana, estos estaban más escondidos que visibles. Supongo que hay que armarse de paciencia y vigilar atentos y callados, algo imposible para unos turistas que además vamos con prisas.



Seguimos algunas sendas y nos asomamos a varios miradores sin encontrar ninguno de los preciados emús, soportando un sol que caía a plomo a pesar de que no era demasiado tarde. Nos acercamos a la laguna que rodea la isla central y admiramos el paisaje desde unas pasarelas de madera respetuosas con el medio ambiente. El antiguo volcán se eleva unos 80 metros, dentro de un cráter de 4km de ancho.



la Wikipedia, los primeros europeos en llegar a la zona fueron unos exploradores franceses, embarcados en el Géographe,en 1802. No obstante, el pueblo nativo Koroitgundidj lleva viviendo allí desde mucho antes.




Regresábamos al aparcamiento, convencidos de que nos marchábamos sin ver los ansiados emús cuando uno de ellos, seguido de otro, atravesaron la senda justo delante nuestro. Parecían fantasmas recién salidos de lo más profundo del bosque.



Con sus dos metros de alto y sus 45 kilos de peso, estas aves no voladoras son las segundas en tamaño después del avestruz.




Son nómadas, y pueden viajar grandes distancias para encontrar comida, la cual se compone de plantas e insectos. Alcanzan los 50 km por hora. Usando la Wikipedia de nuevo, descubrimos que la etimología del nombre común "Emú" es incierta, pero se piensa que proviene de una palabra árabe utilizada con la intención de indicar: "pájaro o ave grande" que se utilizó por los exploradores portugueses para describir el casuario en Nueva Guinea.



En algún sitio he leído que pueden ser peligrosos, pero nosotros estuvimos bien cerca, eso sí, sin acosarles en ningún momento, mientras ellos parecían estar solo interesados en picotear aquí y allá entre los coches aparcados.



Así que ya sabéis, si vais a Tower Hill, buscad bien cerca del aparcamiento.

10 comentarios:

  1. Tu viajes siempre me producen envidia sana Tawaki, aunque este está demasiado lejos.

    Saluditos.

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  2. Había oído hablar de los emúes, pero no les había prestado excesiva atención, ahora ya los conozco mejor. La verdad es que son muchos kilos de carne de semejante "gallina".
    He visto que hay una granja de emúes en el país vasco y los huevos los vende a 15 euros cada uno.

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  3. Impresionante el paisaje y muy curioso lo de los emúes.

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  4. Jaja, vale, no obviar el aparcamiento.
    Igual es que ellos son muy amigables y van hacia donde saben de seguro que habrán personas que bajen de sus coches o suban para marchar.
    Australia debe ser toda una aventura en plena naturaleza, un paraíso particular y muy extenso. Y vivir allí conlleva tener en casa, más de una vez, “visitantes” no invitados (serpientes, etc).
    Gracias por compartir.

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  5. Con tan abundante flora, los animales cuentan con escondrijos suficientes para distanciarse de las miradas humanas, lo cual es una pena cuando se visita un lugar con la esperanza de ver lo más exótico de la fauna, como esos emúes medio primos de los avestruces.
    Me gustan esos contrastes de los que vas dejando rastros en los diferentes artículos dedicados a Australia.

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  6. Un pais y también una isla inmensa con una naturaleza y animales que nunca veremos más que en fotografías. Fueron a despediros. Al menos puedes decir que has visto los emús. Gracias.
    Buena semana Javier. Cuidate.
    Un abrazo.

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  7. El emú debe ser un ave impresionante con esos dos metros de alto. Y menos mal que no vuela...

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  8. Conchi, la verdad es que son unas cuantas horas de vuelo, pero merece la pena acercarse a este mundo tan apartado y diferente.

    Un jubilado, he probado los huevos de avestruz, pero no los de emú. Tampoco sabía que los tuvieran en España.

    Trecce, es un país muy diferente a la Europa en la que vivimos, y precisamente por eso merece mucho la pena.

    Contadora de Libros, la fauna en general es muy diferente, y como la presencia humana es menor, uno puede encontrar animales salvajes con mucha mayor facilidad. Hay que tener cuidado, ya que algunos son peligrosos, pero es cuestión de tener sentido común.

    Una mirada, me alegro de que te gusten. Son entradas que preparo con mucha ilusión. La naturaleza es así, caprichosa, y muchos avistamientos dependen de la suerte. Lo otro, es decir, un zoológico, es una experiencia que queda muy lejos, al otro extremo del espectro.

    Laura M. y que lo digas. La naturaleza australiana no solo es diferente, yo diría que es única, y los australianos hacen muy bien en preservarla.

    Senior Citizen, la verdad es que impresiona tenerlos tan cerca. Una suerte inmensa para todos los que disfrutamos de estos encuentros con la naturaleza.

    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

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  9. Qué hermoso recorrido, imagino cómo habrás disfrutado al final, pudiendo ver y fotografiar los emús, si son muy parecidos al avestruz, aunque éste tiene un porte más erguido. Buenísimas fotos y te tocó buen tiempo. Abrazo grandote

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  10. Rosa María, siempre he querido ir a Australia, desde que era niño, y por fin pude hacer realidad mi sueño, así que te puedes imaginar lo mucho que lo disfruté.

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