Ya la visité en 2008, por lo que deduzco es una de las que habitualmente están abiertas al público, aunque entonces no dejaban hacer fotos como ahora. He dividido la entrada en dos partes que se publicarán una detrás de la otra.
En ella sería enterrado el tercer faraón de la dinastía XX, un monarca que gobernó de 1155 a 1147 a. C. Conocemos pocas cosas de Ramsés IV y de sus sucesores, pero se cree que apenas salió de su capital del delta, Pi-Ramsés, dejando Tebas y el Alto Egipto en manos de la nobleza y, sobre todo, de la casta sacerdotal. Wikipedia. No obstante, sí que diseñó una gran campaña edificatoria, a escala de la Ramsés II, duplicando el tamaño de las cuadrillas de trabajadores en Deir el-Medina a un total de 120 hombres. También envió varias grandes expediciones a las canteras de Uadi Hammamat y el Sinaí.
KV2, al igual que el resto de las tumbas reales de época ramésida, presenta un solo pasaje recto de tres tramos y carece de pozo funerario. Es uno de los sepulcros más septentrionales del Valle, situado entre KV1 y KV7, y justo enfrente de KV3. Mide algo menos de 90 metros de largo.
Presenta el mismo perfil que el resto de las tumbas ramésidas, con poca inclinación y cámaras laterales, aunque es un tanto reducida en comparación con otros faraones. El diseño de la tumba se resume en las siguientes estancias: la típica rampa de entrada, tres corredores de ligera inclinación seguidos de una pequeña cámara y de la propia cámara sepulcral. Ésta a su vez tiene anexo un pequeño pasillo con tres receptáculos.
Pese a estar abierta desde la Antigüedad, la arquitectura de tumba se encuentra intacta en su mayor parte, y mantiene en un estado de conservación aceptable sus frescos, que son de notable calidad.
Hoy lo dejamos aquí, para continuar dentro de unos días.















