miércoles, 28 de octubre de 2026

Tumba de Ramsés IV (KV 2) II

Continuamos visitando la tumba de Ramsés IV desde donde lo dejamos hace unos días. Dentro encontramos varios textos funerarios importantes, incluyendo la Letanía de Ra, el Libro de las Cavernas, el Libro de las Puertas, partes del Libro del Amduat y del Libro de los Cielos. Por supuesto, no podía faltar el Libro de los Muertos, que como sabréis es un compendio de sortilegios destinados a ayudar a los difuntos a superar el juicio de Osiris, asistirlos en su viaje a través del inframundo (la Duat) y viajar al paraíso (Aaru) en la otra vida.







Sabemos que la tumba, que se inició con retraso debido a una huelga de trabajadores, estaba incompleta a la muerte del faraón y que tuvo que acabarse con precipitación. El sarcófago exterior, de 2,5 m de altura, sigue aún dentro, y se encuentra roto (probablemente ya desde la Antigüedad).







En cuanto a la momia real, ha sido una de las que se hallaron en el escondite de KV35, y está perfectamente identificada, pese a que ocupaba un sarcófago de madera en principio destinado a un sacerdote de nombre Aha. Desconocemos cuál fue el viaje que tuvo que sufrir, pero es de suponer que descansó en la KV2 hasta, aproximadamente, el año 13 del reinado de Esmendes I, cuando sería trasladada junto con tantos otros ilustres soberanos a un lugar a salvo de los violadores de tumbas.






El cadáver del faraón se encuentra en buen estado de conservación, salvo algunos percances quizás sufridos durante el traslado o por los ladrones de tumbas (un pie roto, un agujero en el cráneo y la falta de las uñas de las manos). Se cree que Ramsés IV tendría alrededor de 50 años -quizás más- cuando le llegó la muerte y no se ha encontrado nada que haga suponer que no fuera por causas naturales.






Contrariamente a lo que afirma la todavía muy limitada inteligencia artificial, la momia descansa en el Museo Nacional de la Civilización Egipcia junto a otros 17 reyes y 4 reinas. En este museo, que, por supuesto visitamos, no está permitido hacer fotos, aunque siempre se pueden encontrar por Internet. La visita es imprescindible por mucho que decepcionen su librería y su página web. Ya que no dejan fotografiar podían haberse currado ambas un poco más porque el libro que compré es de la época de los faraones, con fotos en blanco y negro de pobre calidad. Finalmente, para los que deseen profundizar, os recomiendo este otro blog.

No hay comentarios:

Publicar un comentario