Es una réplica de una estación pesquera del siglo XIX que se encuentra,
como no podía ser de otra forma, junto a uno de los fiordos del oeste, cerca de
Bolungarvik, una aldea sita en la bahía de Isafjordur.
Encontramos allí una barca de remos, una cabaña con objetos relacionados con la pesca y un secadero de pescado. La actividad comercial no comenzó hasta muy a finales del siglo XIX, pero siempre se había vivido de la pesca, desde la llegada de los primeros pobladores, aunque fuese de forma estacional.
Nos acompaña un guía que apenas habla el inglés necesario para explicarnos el lugar. Va vestido con las mismas ropas que llevaban los pescadores de entonces y posa junto a la barca muy amablemente, en un gesto que imagino repite varias veces al día.
Dentro encontramos muchos objetos, no solo relacionados con la pesca, como redes, boyas o anzuelos, sino también para preparar las capturas, salarlas, secarlas, etc.
Hemos llegado poco antes de la hora de cierre, aunque como es julio el sol todavía está bastante alto y nos permite recorrer también los alrededores antes de volver al hotel.