Mucha gente viaja en función de lo que programa una agencia, en circuitos más o menos estándares, pero no suele ser nuestro caso, ya que preferimos organizar nuestras propias excursiones, planificando de antemano dónde queremos ir y cuánto tiempo vamos a dedicar a cada sitio. Ello nos complica la vida, porque es difícil establecer un orden de prioridades, especialmente en destinos exóticos con una oferta tan abundante como la de Vietnam.
Cerca de Hue hay un conjunto de tumbas monumentales, una larga lista en la guía de viaje entre las que resultaba complicado elegir ya que es imposible verlas todas en un viaje normal. Hoy os traigo una de ellas, la construida por Khai Dinh, duodécimo emperador de la dinastía Nguyen.
En Vietnam se alternan las estaciones húmedas y secas en función de que estemos en el norte o en el sur, y hasta entonces habíamos disfrutado de unos días espléndidos, pero conforme nos acercábamos al centro del país, hacia el final del viaje, las lluvias fueron apareciendo sin que remitiera por ello el calor.
En 1916, Khải Định se convirtió en el Emperador de Vietnam después de que su predecesor, Duy Tân, fuera exiliado por Francia. Su evidente colaboración con el país galo hizo que fuera muy impopular entre el pueblo de Vietnam.
La tumba, que mezcla arquitectura vietnamita con estilos occidentales, se terminó en 1931, después de once años de obras. La encontramos en la montaña Chau Chu, cerca de Hue, antigua capital.
Si bien es menor en tamaño cuando la comparamos con otras, el diseño es mucho más elaborado, combinando sin pudor alguno estilos barrocos, góticos y neoclásicos. Su estructura es cuadrangular y los materiales que predominan son hormigón, acero, hierro y pizarra. El acceso es a través de una gran escalinata que termina en una primera terraza, con una puerta conmemorativa de tripe arco.
Las estatuas de piedra, en una práctica proveniente de China, protegen la tumba al tiempo que guían el espíritu del difunto en el más allá.
Otros tres tramos de escaleras nos conducen a la parte alta, donde encontramos el palacio, que es el edificio principal. Al final del camino hay un pabellón octogonal de hormigón armado de dos niveles, único en comparación con otras tumbas de la dinastía Nguyễn que tenían pabellones cuadrados.
En la terraza superior se encuentra el palacio Thiên Định, que es la estructura principal del complejo funerario y consta de cinco salas conectadas.
Sus restos descansan a 18 metros bajo la gran estatua, hecha en bronce y de tamaño natural. Se la debemos a los franceses Paul Ducuing y Ferdinand Bardienne. Es de 1920 y tras ella encontramos un enorme sol de estilo Art Decó. Dos obeliscos junto al pabellón marcan el comienzo de la tumba propiamente dicha.
Contrasta el gris del exterior con la explosión de colorido dentro del mausoleo. Vidrios de colores se alternan con mosaicos en una decoración notablemente recargada.
El gran coste de la obra le obligó a subir los impuestos un 30%, impactando negativamente en su ya exigua popularidad. La tumba fue terminada por su sucesor. Las paredes están decoradas con paneles que representan las cuatro estaciones.
La tumba se convirtió en Patrimonio de la UNESCO en 1993 como parte del complejo de monumentos de Hué. Otras fuentes: 1 y 2.
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